Carrera
Nº 3: Necochea
El
25 de octubre, con una gran convocatoria de público y la organización
del Club Atlético Palermo, junto a la Comisión del Centenario
de Necochea, se inauguró en las afueras de Quequén, pueblo
lindero a Necochea, el nuevo circuito semipermanente "Benedicto
Campos". El trazado tenía una longitud de 6.400 mts. y estaba
conformado (siguiendo el orden de carrera) por: el tramo Oeste de la
Avenida de Circunvalación, la Avenida Las Heras, la Avenida Diagonal
Almirante Brown y la Ruta 88.
La prueba llevó la denominación de “IX Vuelta de
Necochea” y Premio "Centenario" y se desarrolló
con dos series a ocho vueltas, un repechaje a cuatro, y la final a 25.
Tomarían parte de la final pocos autos: Los 20 primeros de ambas
series y los 4 primeros del repechaje.
Era el circuito rutero más pequeño, tendencia que no se
haría costumbre, pero que sí imitarían otras plazas,
como Junín y que venía a contrastar con el ultra veloz
triángulo de Mar y Sierras en el que se corría en los
años 60, las vueltas de Necochea.
Era la primera carrera en ruta de los debutantes en Buenos Aires. Reynoso
por ejemplo no llegaría a dar una vuelta en su serie, mientras
que por ejemplo Castellano comenzaría a escribir su rica historia,
que lo vería ganador por primera vez en el mismo circuito al
año siguiente.
En el arranque mismo de la primera serie, toma la punta el Ford de Francisco
Espinosa que entusiasma a la hinchada del óvalo al cerrar en
ese puesto la primera vuelta. Poco le dura la alegría, pues se
retrasa en el transcurso de la siguiente. Pero la hereda Martínez
Boero con un auto similar, al tiempo que un trompo lo retrasa al campeón
Tony Aventín.
Al de Bolívar se le van al humo los locales, De Benedictis y
Occhionero, pasando a la punta el primero de ellos en la vuelta 5 con
el Dodge N°12. Pero las diferencias entre los tres punteros eran
ínfimas y todo podía cambiar por un acierto o un error.
En la sexta vuelta Johnny alcanza en el camino a los autos que habían
largado desde las últimas filas y se le complica el tránsito,
por lo que retoma la vanguardia el Ford N°100. Occhionero es tercero
y Osvaldo Sasso cuarto. En la anteúltima vuelta de la serie se
despista Occhionero y se traga literalmente un neumático, que
le queda incrustado debajo de la trompa del Chevrolet N°14 retrasándolo
en la clasificación de la serie.
El "Gaucho" mantuvo la punta hasta el final de la serie y
sobre la meta De Benedictis le gana el segundo lugar a Osvaldo Sasso
por centésimas. Antonio Aventín se recuperó y alcanzó
el cuarto puesto y Carlos Sáiz era quinto. Seis Ford terminaban
entre los 10 primeros en lo que presagiaba el renacimiento de la marca.
En la segunda serie largaron Mouras y Satriano en primera fila seguidos
de Atauri y De Arzave, mientras que en la última, el “casi
local” Castellano debería correr para que no lo alcanzaran
los punteros y lo dejaran con alguna vuelta menos, fuera de la final.
Se larga la carrera y al llegar a la curva de la avenida Las Heras,
sigue de largo rumbo a la rotonda de la Ruta 227 Emilio Satriano que
entró muy fuerte. Mouras queda tirando solo en la punta del camino,
aunque en este circuito tal vez eso resultara de ayuda, mientras que,
en los primeros referenciales comienza a mandar Miguel Angel Atauri.
El de Dolores cierra en punta la primera vuelta, pero en el primer referencial
de la segunda toma la punta Roberto Mouras que lo seguía.
Cuando un par de minutos después todos los autos que largaron
la batería cierran su primer circuito, aparece el nombre de Oscar
Castellano en los relojes, al punto de ser el líder al cierre
de la segunda vuelta sobre Mouras, Atauri y Satriano que se recuperaba.
El Dodge N°101 debió correr toda la serie aventajando a autos
de las filas anteriores. Así superó con cierta comodidad
a quienes habían largado delante suyo en el camino, pero al acercarse
a autos más veloces se le complicó el sobrepaso. Esa circunstancia
fue aprovechada por Mouras quien aún tenía el camino libre
y tomó la punta en el tercer giro al tiempo que Satriano estaba
cada vez más cerca suyo.
Se cortan estos dos últimos de Castellano y Atauri en los tiempos
y en la última vuelta Satriano supera la línea de marcha
del piloto de Carlos Casares, y realiza el record de vuelta inclusive,
ganando la serie por 7/10. Castellano y Atauri llegan algo más
lejos y luego lo hace De Arzave que le gana el quinto puesto a Nani
por medio segundo.
Entre las series y la final se disputó el repechaje, primero
de ese tipo en cinco años… Como dos pilotos desistieron
de correr la final, se extendió el beneficio de tomar parte de
la misma a los seis primeros clasificados. Lo ganó Oscar Aventín
seguido de Francisco Espinosa, Orlando Rodríguez, Héctor
Luercho, César Padilla y Ramón Aldana. Quedaban afuera
de la final entre otros, los locales Reynoso y Occhionero.
Satriano tiene el auto a batir. Se sabe que Mouras gusta de esconder
en las series, De Benedictis es gran candidato y Martínez Boero,
por las características del circuito y su experiencia es el indicado
para cortar la sequía de Ford. Restaba ver hasta dónde
podía llegar Tony Aventín con el auto recuperado.
La escasa extensión del circuito pone a los frenos y la aceleración
“de abajo” en el lugar preponderante sobre la velocidad
final.
Se larga la competencia y Emilio Satriano, que no se equivoca ahora
en la primera curva, empieza a mostrar un dominio sobre el resto, a
partir de imponer un ritmo de carrera demoledor. Ni Mouras que largó
junto a él ni Martínez Boero, pudieron seguir al Chevrolet
de Chivilcoy que empezó a hacer monótona la pelea por
la punta.
Detrás de los punteros, el pelotón comienza a ralearse:
Castellano abandonó en el giro inicial sin siquiera registrar
paso. En el segundo lo hicieron Tony Aventín y Osvaldo Sasso.
Algunas vueltas más duró Oscar Aventín, mientras
que en la tercera, De Benedictis entró a boxes. Y si bien salió
nuevamente y se quedó con el récord de vuelta, estaba
muy retrasado y finalmente abandonaría a poco del final.
La comodidad de Satriano en la punta se terminó durante la vuelta
16 cuando se le rompió la tercera marcha de la caja de velocidades.
Mouras y Martínez Boero aprovechan en ese orden de marcha esta
pérdida de terreno del piloto del auto de 5. Más lejos
venían Atauri, Nani y De Arzave.
El Ford de Martínez Boero era el auto más acorde a las
características del circuito. Doblaba y frenaba sin sobresaltos,
mientras que el Dodge de Mouras entraba muy jugado a las curvas arriesgando
a cada paso para poder lograr una diferencia tranquilizadora, que no
llegaba. Ambos se dieron cuenta de ello, y al contrario de lo ocurrido
en la carrera anterior, esta vez fue el de Bolívar quien se percató
de tener algo más que su rival, y en el transcurso de la vuelta
21 tomó la vanguardia de la competencia.
Quedaban tres vueltas pero la suerte estaba echada. El Ford del Q.A.C.
armado por Mario Di Pietro y Roberto Monllor, con elementos provistos
por el "Polaco" Herceg, mantuvo su ritmo y con ello le alcanzó
para ganarle a Mouras por mas de 3 segundos.
Obtuvo el tercer puesto en gran actuación Miguel Atauri con la
motorización de Laborito. Cuarto fue Carlos Nani, quinto Héctor
Pacchialat motorizado por Miguel Giustozzi y sexto, si bien lejos, siempre
con el total de vueltas, el regular Ricardo De Arzave con el Torino.
Delirio de la parcialidad fondista que llevaba dos años completos
sin conocer la victoria (el torneo 80/81 es el peor de la marca en el
TC, sin triunfos) y una gran evolución también del auto
quilmeño, que pasó de tercero en el debut, a segundo y
primero en tres carreras corridas, permitiendo prever lo que vendría
no solo al año siguiente, sino también en los sucesivos,
siendo un dificilísimo rival dada la inteligencia de su piloto
para encarar las pruebas y la confiabilidad de su medio mecánico.
Los Falcon aprovecharon las características del trazado para
hacer valer la aceleración del motor Ford. También Espinosa,
Di Nezio y Sáiz lograron un buen resultado llegando en los puestos
7, 8 y 9.
La maldición de un Chevrolet de Chivilcoy parece haber mudado
de taller. Ausente Ayerza Garré por aquel accidente de Pergamino,
ahora es Emilio Satriano quien abandona seguido, y para peor, casi siempre
viniendo en punta. Esta vez al menos completó la carrera, y fue
10º a una vuelta.
Mouras ha sumado 18 puntos muy valiosos para el torneo. Se aleja de
Aventín aunque deberá tomar recaudos con Martínez
Boero que está al acecho en el campeonato.
En el podio de la carrera, Roberto
a la izquierda y Atauri a la derecha de la imagen, flanquean a Martínez
Boero. |